Mostrando entradas con la etiqueta disney. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta disney. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de octubre de 2016

Zootropolis

FUENTE

Como imagino que todos los que leéis con frecuencia mi blog sabéis, soy la tonta de las películas de animación, y aunque últimamente he visto pocas que me hayan llamado la atención, Zootropolis ha sido la excepción. 

Estrenada este mismo año y dirigida por Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush, esta película de Disney explica la historia de Judy Hopps, una conejita que se va a vivir a la gran ciudad de Zootropolis (mola más su nombre en inglés, seamos sinceros: Zootopia) porque quiere convertirse en policía y así dejarle claro a su familia que el hecho de ser pequeña no tiene por qué ser ningún impedimento para conseguir sus sueños. Aunque al principio su puesto en el cuerpo de policía no termina de entusiasmarle, pronto conoce a Nick Wilde, un zorro un tanto tramposo pero muy astuto que se convertirá en indispensable cuando Judy tenga que resolver un extraño caso que está descolocando a toda la ciudad. 

Reconozco que apenas sabía de la existencia de esta película hasta hace poco y, si os digo la verdad, no sé por qué decidí verla. Bueno, sí, leí muy buenas críticas sobre ella y dije pues vamos allá, como suelo hacer siempre. Y no me arrepiento, al contrario, me supuso una revelación porque me encantó de principio a fin. Me pareció una idea bastante original e innovadora y, desde luego, me gustó mucho que Judy fuera tan guerrera y tan badass. Me encanta eso de que Disney esté introduciendo personajes femeninos luchadores que no necesiten siempre e incansablemente una figura masculina con objetivo romántico al lado para conseguir lo que se propongan. Bravo, Disney, sigue así. 

Como toda (o casi toda) película de animación tiene su moraleja y en este caso es que todos podemos ser lo que queramos ser mientras lo intentemos sin descanso... aunque aceptando nuestras limitaciones. Y pues sí, claro que sí, ¿por qué no? Ahora bien, la mejor escena de toda la santa película es la del perezoso Flash; dos veces que he visto el film y dos veces que he acabado llorando de la risa. Os la recomiendo muchísimo si os apetece ver una película de animación entrañable con sus guiños a algunas series y películas miticas de toda la historia y con unos personajes secundarios maravillosos.

Y sí, ya sé que hace casi un mes que no subo ninguna entrada pero... simplemente no tenía ganas de escribir, para qué mentir a estas alturas. Cuando tenga algo decente que contaros me volveréis a ver por aquí. De todas formas, ¡espero que nos leamos más pronto que tarde! 🍭

lunes, 1 de agosto de 2016

Del revés (Inside Out)

FUENTE
Antes de nada me toca pediros disculpas por no haber avisado por aquí de que iba a tomarme dos semanas de descanso en el blog para poder preparar entradas y para centrarme en otras cosillas, así que siento ese despiste tan grande. Pero ya estoy aquí de nuevo (con menos entradas preparadas de las que me gustaría, sinceramente) con las pilas algo más recargadas y con ganas de hablaros de muchas cositas. 

Hoy me apetece hacerlo concretamente de una película que vi la semana pasada y que me atrapó casi desde el primer segundo. Se trata de la famosa Del revés (Inside Out) (2015), dirigida por Pete Docter y Ronnie del Carmen y perteneciente a la factoría Disney/Pixar. Lo cierto es que no sabía qué esperarme de ella cuando empecé a verla, y precisamente por ese motivo tardé tanto en hacerlo, porque me daba miedo decepcionarme. Por una parte conozco a varias personas completamente enamoradas de este film y a las que les pareció de lo más innovador y original; pero por la otra también conozco a otras personas a las que les aburrió muchísimo y que se decepcionaron bastante. Pero bueno, como digo siempre, la única solución que existe para saber si te gusta una película es verla, así que al final lo hice y... me encantó de principio a fin. Me daba cosilla que terminara aburriéndome porque las últimas "novedades" que he visto de Disney/Pixar no me han terminado de convencer, pero Inside Out me acabó conquistando. 

Hacía tiempo que una película no me tenía tan enganchada a la pantalla desde el principio y me mantenía así durante la hora y media que dura, pero sí, apenas despegué la vista del monitor en ningún momento. Una de las cosas que más me gustó de ella, sinceramente, fue su parte adulta. Sí que se supone que es una película infantil pero en el fondo esconde mucha psicología adulta y ciertos elementos que no están destinados a los niños y que difícilmente podrán captar. Ojo, no estoy diciendo que los más pequeños no vayan a ser capaces de entenderla, seguro que lo harán y la disfrutarán un montón, pero sí es cierto que Inside Out hace muchos guiños a los más mayores. Básicamente fueron esos guiños los que me hicieron pasarme media película con los ojos llenos de lágrimas y sonándome los mocos cada dos por tres, así que ya os podéis imaginar. 

No quiero hacer ningún spoiler pero me gustaría hablar de algunos detalles de la vida (muy relacionados con la película) que a veces se nos olvidan por lo pequeños y contradictorios que son pero que sin duda son ciertos. Gracias a Inside Out recordé que, en muchas ocasiones y sin que nos demos cuenta, la alegría puede llegar a resultar egoísta. A veces, por hacer algo que nos alegra, nos olvidamos de todos aquellos que nos rodean y hacemos las cosas sin pensar que tal vez estamos hiriendo a los demás con nuestros actos. También se nos puede olvidar que, en según qué momentos, es saludable sentir tristeza. A veces está bien no estar bien porque la tristeza tiene una parte buena: si no existiera, no existiría la alegría y viceversa. Sí que a veces podemos estar tristes, pero seguro que poco después habrá algo que nos hará sentirnos alegres de nuevo y así en un círculo sin fin. Necesitamos la tristeza para poder sentir la alegría. Y justamente vi la película en un día en el que no me sentía precisamente alegre, así que me vino perfecta para que ese detalle no se me olvidara. 

Todos los personajes de este film están perfectamente definidos, cada uno con su personalidad propia y única. Definitivamente me quedo con Tristeza porque me pareció, simple y llanamente, adorable. Alegría también me gustó pero hubo momentos en los que llegué a sentir por ella algo de desprecio precisamente por lo que os he dicho antes: por lo egoísta que puede llegar a ser. La que también me gustó mucho fue Asco (o Disgust en inglés) porque en muchas ocasiones se parecía a mí y ponía la misma cara que pongo yo cuando algo me disgusta o me repugna (he encontrado otro de mis spirits animals, parece). 

Para terminar me gustaría destacar una escena del final del film, una escena que me hizo reírme a carcajadas mientras lloraba como una descosida y que me encantó. Se trata de la escena en la que aparece cómo es por dentro la mente de un gato y es, de verdad que sí, buenísima. No es ningún spoiler, solo es un apunte que quería comentaros para que veais lo rara que soy a veces y lo bien que me hizo sentir echarme a reír como una loca mientras lloraba. Y nada, eso es todo; espero haberos dado el empujoncito que os faltaba para querer ver esta película si todavía no lo habéis hecho, y si lo hacéis espero que me digáis qué os ha parecido.  

¡Hasta la semana que viene! 🌻

lunes, 25 de abril de 2016

El libro de la selva

FUENTE
La semana pasada fui otra vez al cine para ver la nueva versión de El libro de la selva. Dirigida por Jon Favreau y protagonizada por Neel Sethi interpretando a Mowgli, Bill Murray como Baloo y Ben Kingsley como Bagheera, la película cuenta la historia basada en la colección de historias escritas por el autor inglés Rudyard Kipling. Se han hecho muchas versiones cinematográficas de la historia, pero la más conocida es la del año 1967, que fue convertida en una película de animación de la mano de Disney y es la que todos conocemos. 

He de reconocer que esta versión me gustó bastante más de lo que me esperaba. Cuando salió el primer trailer y lo vi no me convenció porque pensé que el CGI (computer-generated imagery), o los efectos especiales de toda la vida, que yo soy muy pro, era demasiado... cutrecillo. Al menos me dio la sensación de que se notaba muchísimo que los animales no eran reales, pero al ver la película todo eso se me olvidó. Me parecieron preciosos todos, muy, muy reales (quizá el que más destaca por su, vamos a decirlo así, falsedad, sea Baloo) y muy bien trabajados. He de reconocer que me morí de amor con los cachorritos de lobo, sobre todo con Gris, el más pequeño, y que me asusté mucho con Shere Khan (realmente da miedito, y más cuando aparece sin que te lo esperes). Eso sí, el rey Loui da una impresión impresionante, nunca mejor dicho. Es un mono enorme, ENORME, y produce un impacto importante en el espectador, al menos a mí me lo dio y me dejó con una angustia interior interesante. 

Visualmente es muy parecida a la película de Disney, hay escenas que son casi calcadas y eso, lejos de molestarme, hizo que me gustara aún más. Los guiños a la versión de dibujos me hicieron sonreír y recordar momentos que había olvidado (no es que sea una de mis películas Disney favoritas), así que bravo por ellos. Ahora bien, una de las mejores cosas que tiene la película son las canciones. Era imposible que no se me fueran los pies escuchando el Busca lo más vital de Baloo; además que el oso es un encanto, igual de buenazo y achuchable que el de la película. La interpretación de Neel como Mowgli también me gustó mucho, me pareció bastante correcta, y me gustó que hicieran de Shere Khan un tigre más fiero y malvado que el de dibujos

Es una buena película, con muy buenos efectos especiales y que no se hace pesada ni aburrida en ningún momento, al contrario. Lo que no me termina de gustar del asunto es que ahora las productoras de Hollywood vayan a convertir muchas de las películas de animación de Disney en películas con personas de carne y hueso, ¿qué pasa? ¿No tenéis ideas originales? Parece que no. En fin, si dudáis sobre si ver o no esta versión de El libro de la selva, y si sobre todo os gusta la de dibujos, vedla, porque seguro que os encantará. Como siempre tenéis el trailer aquí abajo, por si os entra curiosidad.

¡Hasta la semana que viene!

lunes, 21 de diciembre de 2015

La fiebre Frozen

FUENTE
Lo he dicho en repetidas ocasiones, y sí: tengo 23 años. Y sí, me encanta todo lo que tenga que ver con Enredados y Frozen. Hoy os vengo a hablar especialmente del fenómeno que se ha creado en torno a la segunda película y otro día os explicaré mi historia con la primera. No recuerdo cuándo vi Frozen por primera vez, pero sí que recuerdo que no me gustó demasiado. Me gustó pero me quedé en plan meh, como que no me impactó ni me entusiasmó mucho. El caso es que soy seguidora de la serie Once Upon a Time, que introduce a casi todos los personajes de Disney y del universo de los cuentos en el mundo real, y justamente la primera parte de la cuarta temporada giraba en torno a Frozen

He de reconocer que cuando vi a la actriz que iba a interpretar a Anna pensé que era ideal para ella porque, aparte de parecerse físicamente, su actuación era idéntica a la del personaje de Disney (y me medio enamoré de ella, no lo voy a negar). Pero no solo eso, porque la historia de Frozen en Once Upon a Time hizo que me entraran ganas de volver a ver la película, y cuando lo hice me pasó como a muchos niños (y no tan niños, no me lo neguéis): me acabé aficionando a ella y queriendo todo lo que tenga que ver con Anna. Gracias a eso, cuando me enteré que los de Font Vella estaban sacando botellas de agua inspiradas en personajes Disney, casi corrí a comprarme la de Anna temiendo quedarme sin ella si esperaba demasiado (dijeron que era una promoción limitada y después no ha sido así, ¿vale? No me juzguéis). Después obviamente me compré a Kristoff porque no puedo separar a la pareja, no soy tan cruel, e incluso me gasté 3 € en un gancho de esos para conseguir el peluche de Anna que véis en la foto de la izquierda. Aparte de eso, como casi todas mis amistades saben que estoy enamoradita de Anna, mi querida Patri del blog Garabateando Claquetas (echadle un ojo si os gusta el cine) me regaló esa preciosa fofucha de Anna y Olaf que está también en la foto (con mi nombre abajo, super bonita), y un camafeo precioso de Anna por mi cumpleaños. Por si os interesa, ambos regalos son obra de Na&SoCrafts, os dejo sus páginas de Facebook e Instagram para que os deis una vuelta

También por mi cumple mis padres y mi hermana, para hacer la gracia, me compraron este Calendario de Adviento para que no me quede sin mi dosis diaria de chocolate en Navidad. Pero bueno, a lo que quería llegar con esta entrada es que a veces me sorprende (no sé por qué, en realidad) la gran repercusión que algunas películas de animación, que normalmente están dirigidas a un público infantil, tienen en personas adultas. Si obviamos Frozen nos encontramos a la vuelta de la esquina con los Minions, así que no se centra solo en una película. A veces me da la sensación de que películas de este tipo tienen más éxito entre los adultos que en los niños (dejando totalmente a un lado, por ejemplo, películas de animación japonesas que sí están dirigidas a un público más adulto), porque ya os digo, lo mío fue muy extraño. Pasé de apenas gustarme la película a querer todo lo que tenga que ver con Anna y a saberme las canciones de la banda sonora de pe a pa. Pero no me avergüenzo, ¿por qué tendría que hacerlo? Es un vicio sano

Si más no es interesante (y a veces divertido) ver a los adultos disfrutando de películas de dibujos animados y del merchandising que estas generan, y creo que esta fiebre adulta por las películas dirigidas a niños no ha hecho más que empezar. Veremos por dónde sigue. 

¡Hasta pronto!